lunes, 20 de octubre de 2014

Familiar Game Jam vol.3 - Live Bloggin' (III)

Parece que hay que hacer un máster para subir juegos a Game Jolt. El caso es que tenemos récord de veintisiete juegos :)

¡Gracias a todos y todas! Kudos en especial para todos y todas las participantes en el local y online, a mis compañeros Isaac y Carlos de 1Coin por supuesto, a mis compis de Familiar, a AnaitGames (en especial Pinjed), a Francis de Tres Gatos Audio, a mis compañeros y compañeras de Genera Games (fundamental para que esto tuviera lugar), al grandísimo Nando, a la gente de CulturaChip, a BetaBeers SVQ por la presentación, a Pixels and Coffee por el apoyo, a los Devs & Dungeons, a La Casa Ensamblá (invasión total, se agradece la paciencia mostrada) y a toda la chavalada que nos visitó, jugó, gritó y (sobre todo) sudó con nosotros.

En breve post-mortem, fotos, time lapse y de todo. Todo maravilloso.

domingo, 19 de octubre de 2014

Familiar Game Jam vol. 3 - Live Bloggin' (II)

Cinco horitas de sueño y de vuelta al local. El sábado por la noche es el momento de máxima petada, mientras que el domingo por la mañana es para la concentración y convertir bugs en features.

La cara de la gente es de preocupación o simplemente de dar el último empujón con mediana tranquilidad, dependiendo del grupo, del estado del proyecto y de su propia experiencia. He aquí algunas "fotos a pantallas" (screenshots del medioevo).





Quedan menos de siete horas. Ya tenemos la merienda casi lista ;)

sábado, 18 de octubre de 2014

Familiar Game Jam vol.3 - Live Bloggin' (I)

En media hora recogemos para volver a casa a dormir, pero este día ha sido larguíííísimo para mi. ¡Casi no recuerdo en qué trabajé esta mañana!

Ahora mismo me siento feliz por ver a la gente ahí currando bastante concentrada y disfrutando. Los medios de la jam son un poco precarios: mesas y sillas un poco chungas e "instalación" eléctrica a base de regleta enchufada a otra regleta enchufada a otra regleta, etc. Muy punki todo. Ha habido un momento de petada total en el que parecía que se iba a ir la luz o en el que me iba a explotar el cerebro. Es lo que tiene meter a casi treinta personas ahí a trabajar en un local que se suele utilizar para teatro.

En cualquier caso los siete equipos de desarrollo que tenemos creo que van bastante bien orientados. ¿El tema? Misantropía. ¿El elementos sorpresa? Colores neón (en honor a nuestro colega Carlos "Ozma", que no puede estar presente).

Nando ha estado jugando con el drone y ha hecho un par de grabaciones sobrevolando nuestras cabezas mientras todos nos quedábamos mirando como tontos. Prueba fehaciente:




He empezado con un tema chiptune para un juego protagonizado por un hikikomori, pero estoy espesillo la verdad. Necesito dormirrrr...

jueves, 9 de octubre de 2014

Planes para el próximo mes

Este próximo mes tengo un puñado de eventos por delante:

Aprovecho para agradecer a Linalab el curro que se está metiendo con la nueva web de Familiar. ¡Eres una crack! También mil abrazos especiales a Carlos, al que echaremos mucho de menos estos días :_) Se ha currado toda la web de la jam, el cartel, las camisetas, etc. ¡De la próxima no te escapas!

miércoles, 8 de octubre de 2014

Etiquetas y sentido de pertenencia al grupo

"El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. "
(Cien años de soledad, Gabriel García Márquez).
Esta cita inicial, que me encanta, explica muy bien la necesidad que tiene el ser humano de ponerle nombre a todo,  si bien me gustaría puntualizar que las cosas a las que me voy a referir en este post, no se pueden señalar con el dedo. Hoy quería escribir sobre un tema diferente que siempre ha estado ahí, omnipresente casi en todos los mundillos en los que me he movido y que considero más o menos serio. 

Durante mucho tiempo, especialmente en mi época adolescente y universitaria, nunca me tomé muchas molestias en explicarle a la gente de mi alrededor a qué me dedico exactamente. Sabía que no se iba a entender y con decir "hago música", era suficiente para satisfacer las preguntas más superficiales. Por poner algunos ejemplos, no tenía mucho sentido intentar explicar qué era un tracker, qué es la demoscene o por qué necesitaba siquiera otro teclado ("¿no tienes uno ya? ¡no vas a caber en tu cuarto!"). Simplemente no se iba a entender y me daba pereza ponerme a hacer encaje de bolillos para acomodar mis propios esquemas a los que pueda tener una persona que viene de un mundo completamente diferente. 

Los días que me sentía un poco valiente, si intentaba dar una explicación detallada, lo más seguro es que me miraran con cara rara y/o me preguntaran por qué no hacía algo de persona normal. A veces también aparecía el escueto y políticamente correcto "¡qué guay!". Casi seguro que si estás leyendo esto hayas pasado por algo parecido, no me creo nadie especial y tengo bastante asumida mi parte de bicho raro.

La salida ideal para todo esto era el IRC entonces, las redes sociales y el IRC ahora. Eso sí, en la actualidad también tengo la suerte de poder hablar con gente con la que me puedo entender en cuanto algunos de estos aspectos en mi vida diaria. Esto es algo que agradezco muchísimo, porque de alguna forma te hace sentir que estás en el sitio que debes estar.

Al punto al que quiero llegar es que, independientemente de que hubiera un grupo que me respaldara socialmente alrededor o no, he hecho lo que me gusta hacer por motivación propia. Me encanta hacer lo que hago y eso es el motor de todo lo demás. Como consecuencia de las cosas que me gusta hacer, he ido conociendo a gente fantástica y he compartido con ellas experiencias, conocimiento, inquietudes, alegrías y putadas de todo tipo. La gente a menudo, acaba llamando a estos grupos  de intereses más o menos creativos con el nombre de "escenas". Ojo, no quiero decir que yo haya montado ninguna escena, he llegado a todas en las que he participado cuando ya estaban más o menos formadas.

Todas las escenas tienen su nacimiento, su boom, su auge y su caída hasta la extinción o semidesintegración. En las escenas hay buen rollo con algunas partes, mal rollo con otras, hay flames, piques y críticas, así como un deseo de tirar del carro para que la masa conozca la grandeza de la escena y un sentimiento compartido de que, los que forman parte de ella son, al mismo tiempo, diferentes de la masa. ¡Somos especiales! ¡Estamos en la escena! Ya tenemos etiqueta para nuestro grupo de colegas y esto nos da más peso.

Eventualmente, hay personas que se acercan al grupo por diferentes motivos. Desde luego el interés genuino por la actividad del grupo puede estar presente o no. No digo esto como algo necesariamente peyorativo, pero hay personas que necesitan formar parte de algo, necesitan diferenciarse del resto perteneciendo a un grupo más o menos diferenciado, con su propia actividad, jerga y normas. Este tipo de personas siempre me han inspirado sentimientos negativos, porque veo una carencia insatisfecha y un querer forzar las cosas que no creo que sea saludable. Intuyo un perfil socialmente enfermizo detrás, con un componente de dependencia gigante.

Hoy en día, la escena que conozco más enferma es sin duda la de los llamados desarrolladores independientes de juegos. Yo me considero cercano al grupo, pero desde luego estoy fuera porque no me dedico a hacer y publicar mis propios juegos. Creo que hay un número increíble de gente que se sube al carro exclusivamente por dejarse llevar por los estereotipos de "trabajo guay", "independiente", "moderno", "tecnológico", "creativo", etc. Los medios especializados creo que dan mucho bombo a personajes más o menos polémicos que promueven estos estereotipos, como intentando crear un pequeño universo Marvel o de prensa rosa. Se busca el cotilleo y dar relevancia a los nombres, en vez de a lo que debería tener toda la importancia: hacer y publicar juegos.

Es fácil observar muchos detalles en las redes sociales y en algunos eventos, mediante los cuales es fácil filtrar cual es la motivación e implicación de cada uno de los autodenominados indies. Creo que muchos desarrolladores independientes se harían un gran bien si se hicieran llamar "empresa de desarrollo de videojuegos" a secas y pensaran más en términos de industria y menos en escena. Por supuesto no estoy diciendo que sea el caso de todos, pero es algo que está ahí... 

Mi mensaje resumen: que cada uno haga lo que quiera, pero que por su salud, ame lo que haga y se olvide de lo engañosas que pueden ser las etiquetas que los medios te venden como punteras. El trabajo es el trabajo y la moda es la moda. A no ser que seas David Delfín.