jueves, 14 de julio de 2011

¿Licencias de segunda?

Hoy más reflexiones sobre licencias. 

Normalmente escribes, grabas o haces cualquier cosa por placer y la difundes con una licencia CC. A menudo incluso a lo mejor cuelgas tu material de cualquier sitio y no te preocupas mucho por la licencia. Lo que te urge es hacerlo público y poco más.

En cambio, cuando elaboras un material específico con intención profesional o lucrativa, muy a menudo la gente tiende (me incluyo) a ser más restrictiva con su utilización y difusión. El hecho de que los autores utilicen diferentes tipos de licencia según el material creado ¿a qué factores obedece? Se me ocurren varios:
  • miedo a que tu material sea robado (utilizado sin nombrar la fuente),
  • miedo a que tu material sea reutilizado contra tu voluntad (copia, remezcla, etc. no autorizada) y
  • miedo de que alguien gane dinero con tu trabajo.

Creo que mucha gente licencia su música con CC bajo un pensamiento similar al "de perdidos al río" o "todo el mundo regala su música hoy... ¿qué sentido tiene que yo intente tener una perspectiva más restrictiva?". Se suben al carro de lo libre más por obligación que por convicción; para no ir contracorriente. 

Pienso que hay mucha gente con buena voluntad y con ganas de aferrarse a un modelo que les de seguridad en temas de autoría y les proteja ante abusos económicos. Y realmente, en un mundo en el que casi siempre tiene razón la persona que puede pagar los mejores abogados, ¿quién nos protege de un abuso? ¿quién nos puede convencer de que esos miedos no tienen base real?

Y de ahí mis preguntas: ¿son las licencias libres de segunda categoría, que los autores utilizan para cosas menos importantes? y ¿cuáles de estos miedos son infundados?