domingo, 12 de diciembre de 2010

Música electrónica y redes independientes de sellos de casetes en los años 80

Interesantísima la conferencia de ayer en el Laboratorio Intr:Muros de mano de Andrés Noarbe sobre el movimiento independiente de música experimental en casete en España en los años 80. El fundador de Rotor dio un repaso breve a los puntos más destacables de la escena en aquellos años y amenizó la charla con ejemplos audibles de artistas muy diversos, tanto nacionales como internacionales.

De alguna forma es inevitable pensar en los paralelismos entre el movimiento netaudio actual y lo que se hacía treinta años atrás de manera mucho más rudimentaria (al menos tecnológicamente hablando). Está claro que las ganas de hacer música, conocer a otras personas y compartir conocimientos eran las mismas, pero obviamente hay muchísimas diferencias. He aquí un repaso a algunas de las cosas que más me llamaron la atención:
  • En aquella época no tenían Google, pero tenía la CLEM (contact list of electronic music) mantenida por Alex Douglas, un monitor de esquí que en sus ratos libres se dedicaba a recopilar toda la información posible sobre artistas, sellos, eventos, etc. 
  • En aquella época por supuesto no tenían e-mail, ni páginas web, ni servicios de alojamiento en línea, ni soundcloud... Utilizaban el correo postal no sólo como medio de comunicación, sino también como forma de expresión artística y signo de identidad. Se le echaba muchísima imaginación al asunto (como hoy a las páginas web) y se metían auténticas burradas en los buzones. El continente era tan importante como el contenido.
  • La incomunicación generalizada entre pequeñas células locales de experimentación fomentaba la originalidad y la creatividad. Había movimiento no sólo en grandes ciudades, sino también en lugares como Puertollano, Granada, Úbeda, etc. De alguna forma la escena de las netlabels sigue siendo así: poco centralizada y con mucha diversidad de estilos y líneas de innovación. Ayer Andrés nos habló de cosas tan dispares como cintas infinitas, conciertos portátiles, gente que utilizaba casete para hacer nuevas cintas de casete, etc.
  • De alguna forma, sellos de casete y netlabels siguen siendo (como dice Manu) una iniciativa romántica, que se hace por puro amor al arte y en principio sin ánimo de lucro. Creo que gran parte de la gente que estaba involucrada en aquel movimiento deseaba buscar un medio de expresión sin más, sin preocuparse por estéticas, ni poses, ni rendimientos económicos.
Como iniciativa actual para rescatar todo aquel mundo, cabe destacar la Fonoteca de arte sonoro y música experimental de Murcia. Están digitalizando muchísimas cintas de la época y las van a poner escuchables o descargables en la web. Sin duda un documento histórico interesantísimo y un proyector inspirador.